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Despedida del Comité de Representantes de la Excelentísima señora Embajadora Maria da Graça Nunes Carrion como Representante Permanente de Brasil
Representación de BRASIL (Maria da Graça Nunes Carrion)
08/15/2017

. Muchísimas gracias, Presidente; muchísimas gracias, Secretario General y todos los compañeros que aquí se manifestaron, realmente todo lo que he escuchado me deja muy emocionada, a mí tampoco me gustan las despedidas pero confieso que me siente muy emocionada de estar siendo despedida en este momento en la ALADI por razones muy íntimas, muy personales.

Quisiera rescatar algo que dijo Mercedes, ella dijo: «patria es humanidad», realmente para mí también es muy importante que nosotros aquí en la ALADI lo sintamos así porque somos países que buscamos siempre la integración y así tenemos que seguir adelante.

Yo quisiera decir que desde el día que vine a la ALADI por primera vez recibí una acogida muy grande, muy linda, muy tierna del Secretario General, de las personas, desde Pedro que encontramos al inicio, pasando por Marcelo que sirve el café, a Rossana que está aquí atrás de nosotros, a todas las personas de la Secretaría, intérpretes, realmente siempre me sentí en casa, como si fuera un lugar al que no vengo a trabajar, como si viniera a la casa de América Latina donde ya he venido otras veces cuando estaba en otros cargos.

Se habló mucho de la cuestión de ser Embajadora o de conocer Embajadoras y de la dificultad de ser Embajadora y sí, es verdad que es difícil hacer una carrera que es típicamente masculina y tener que estar en ese medio y tratar de ascender, no es fácil pero tampoco es absurdamente difícil, hay que tener como se dice en portugués jeito, saber esperar los momentos adecuados.

Pero quiero decirles que tal vez lo que haya contribuido para que pueda haber hecho una carrera es el hecho de haberme interesado desde siempre por el área económica y comercial, lo que no es muy común en las escuelas de diplomacia, por lo menos las que conozco, en general no por opción pero muchas veces por no tener más remedio a las mujeres las ponen en cultural, ceremonial, cooperación técnica, entonces queda difícil volcarse para un área donde hay un poco más de proyección y responsabilidad. Al principio yo traté de conocer otras áreas pero la verdad es que no me convencieron mucho porque yo tenía una cosa que ya viene de casa que es la cuestión de la integración de América del Sur, la cuestión de ese trabajo económico y de la necesidad de que haya una integración de los países de América del Sur y de los países de América Latina, eso por tradición familiar que me viene desde mi padre.

Conocí eso desde muy niña y siempre me decían: el interés y lo importante para nuestro país está aquí, en esta región, nosotros vivimos en este barrio, este es nuestro hogar y aquí tenemos que trabajar, y no es que lo demás no sea importante, sí es importante, pero si no trabajamos aquí entre nosotros. Más tarde, también llegué a la conclusión, y habiendo trabajado en Europa, que un diplomático brasileño ejerce la diplomacia mucho más eficazmente en su barrio y no en el barrio de los demás.

Entonces, fue realmente una opción, me gustó, la traje de casa y paralelamente a eso tengo una historia personal, de mi padre que fue proscripto por el golpe militar y que trabajaba justamente en el área de integración. Él fue agregado comercial en Buenos Aires muchos años, en Chile, en México, para toda América Latina, entonces yo tenía una escuela donde apoyarme y seguir. Y cuando todo eso pasó yo dije «yo voy a salir adelante y voy a rescatar eso». Y me acuerdo que la ALADI era una cosa que siempre estuvo presente en mi cabeza, quiero trabajar en la ALADI. Una vez la ALADI puso un anuncio pidiendo intérpretes en Porto Alegre y dije «yo quiero trabajar!» pero yo no tenía currículum en aquel momento, y mi madre me decía «vos estás loca! Quién te va a emplear si no tenés currículum?» además yo era menor, pero tenía la ilusión de que me podrían contratar, podría haber sido funcionaria de la ALADI.

El tiempo pasó, entré, hice la opción, no es que no haya intentado otras cosas, trabajé en Nueva York también, fui a las Naciones Unidas varias veces, fui a Viena, pero, en fin, hice la opción por Ginebra que también me convenció que lo que interesaba estaba aquí y así lo hice y estoy muy contenta. Y llegué a este lugar, realmente fue una bendición cuando el Ministro Antonio Patriota me invita para ser Embajadora, fue una cosa que me emocionó mucho porque era todo lo que yo quería pero no sabía si podría tocarme algo así y realmente me tocó.

Yo no creo que haya mejor manera de cerrar, es como una cuestión de los deportistas, el deportista tiene que saber cuándo tiene que parar, para mí mi carrera está completa porque yo me propuse hacer una carrera, que ya la tenía propuesta de antes, me propuse rescatar una cuestión personal, familiar, lo conseguí, conseguí trabajar en la ALADI y cierro mi carrera en la ALADI ¿qué más quiero? no puedo querer más.

Tal vez el área económica me haya dado esa posibilidad de tener acceso a personas que deciden, a instancias importantes, al propio Palacio de Planalto, de estar ahí en reuniones en las que uno se queda mirando aquel horizonte grande que tiene Brasilia mientras se deciden las cosas, exclusivamente porque estás trabajando en esto, no porque seas mejor o peor que otro. Entonces, creo que este ciclo sí se completa y se completa de una manera muy satisfactoria, más que satisfactoria, feliz, estoy muy feliz por eso y estoy muy feliz por haber tomado la decisión de adelantarme a la jubilación y de tener nueve, diez años que tendría de crédito, aunque muchos colegas no me lo puedan creer.

Y debo decirles también, para algunos de ustedes que piensan que voy al sosiego, al descanso, no, yo no voy al sosiego, al descanso, en dos semanas más yo estaré en Bahía haciendo un seminario porque además de la carrera diplomática, y también para poder seguirla, me fue necesario acompañarla de otras cosas. Entonces, yo tengo dos formaciones de terapia que las llevo muy en serio y que las sigo y que las ejerzo, las ejercía en Brasil porque fuera no puedo, y de las cuales participo en todos los encuentro y en todas las cosas y sigo y sigo y sigo. Y ahora voy a poder dedicarme a ese ramo, lo que no excluye obviamente, como dice el Embajador Saguier, que yo pueda encontrarme con él en otras circunstancias, no es imposible, depende.

Entonces, quisiera dejar esa historia de la ALADI, que para mí era una cosa ya de adolescente, y decir lo feliz que estoy de cerrar mi carrera aquí.

Yo tomé nota de varias cosas que dijeron ustedes y que realmente me emocionan mucho. Yo sé que dejo aquí muchos amigos y muchas personas que conocí, algunos un poco más, otros un poco menos. De Diego, te considero un gran amigo; tú Chacho también. Pero quisiera hacer una referencia también y decir que me voy triste por dejar Uruguay pero a Uruguay no lo voy a dejar nunca porque yo estoy al lado y voy a volver siempre. Quiero decir que estoy muy agradecida con Uruguay porque es un país que siempre me hizo muy feliz y dejo amigos también a quienes les agradezco mucho, y a Pilar también si le pueden transmitir, agradecerles a todos.

Y quisiera aprovechar también, ya que yo no voy a estar, para hacer un breve homenaje al Secretario General, Chacho Alvarez, que en dos semanas, un poco más de dos semanas se va y yo no estaré aquí para poder despedirte. Entonces, quisiera decir que en todos los años que estuve aquí trabajando pude recoger que realmente Chacho con su personalidad, con su capacidad de análisis político, con sus relaciones, su percepción de la integración regional y la integración de América Latina realmente fue, es un gran Secretario General Chacho, y creo que la ALADI te va a extrañar mucho porque tienes una visión del mundo muy perspicaz, muy política, muy tuya. Las veces que te he oído hablar fuera de la ALADI, en los encuentros del Mercosur, realmente todas las veces que te he escuchado es como si fuera una clase que estaba recibiendo.

Quería decirte del afecto que te tengo y la amistad que quiero dejarte bien registrada porque siempre has sido una persona muy afectuosa conmigo, muy caballero, siempre me has ayudado, todas la veces que he necesitado consultas y realmente te voy a extrañar.

SECRETARIO GENERAL. Es tu despedida no la mía (risas).

Representación de BRASIL (Maria da Graça Nunes Carrion). Yo sé, pero te quiero decir esto porque no voy a tener otra oportunidad, quiero decirte eso, que tienes una amiga en Brasil o wherever.

Y quiero cerrar aquí, hoy por la mañana me desperté con esto a propósito de una despedida que tuvimos en la Embajada de Brasil hace muchos años, a la persona que se iba le regalaron un determinado libro que en aquel momento era totalmente inadecuado para la persona que lo recibía y Ney y yo nos reímos mucho de eso y hablamos de eso. El fin de semana me desperté con ese libro, pensando «esto es perfecto», además de tocarme a mí el corazón, lo digo de una forma muy personal y se lo digo a todos, que es un pedazo del Martín Fierro de José Hernández que dice:


Los hermanos sean unidos
Porque esa es la ley primera
Tengan unión verdadera
En cualquier tiempo que sea
Porque si entre ellos pelean
Los devoran los de afuera.

Y con eso cierro y les agradezco.

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